
No pretendemos negar los hechos acaecidos, ni que verdaderamente los protagonistas de la noticia hayan alimentado incorrectamente a su hija provocándole finalmente la muerte. Lo que queremos aclarar es que el hecho de que los acusados siguiesen una dieta vegana no es motivo suficiente para publicar una noticia donde se da a entender que la dieta vegana es incompleta o perjudicial para la salud.
Hechos de este tipo, lamentablemente, suceden y han sucedido en diversas ocasiones, por múltiples motivos. Hacer una asociación entre la irresponsabilidad y falta de conocimiento de unos padres y una dieta vegana es, simplemente, una forma de fomentar el rechazo social hacia este tipo de dieta. Algo totalmente infundado.
La Asociación Americana de Dietética indica que las dietas vegetarianas, incluidas las dietas veganas, son saludables, cubren todas las necesidades nutricionales y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades.
Generalmente, las personas que optan por una dieta vegana son personas muy informadas acerca de los beneficios y carencias nutricionales de los alimentos, que optan por una dieta cuidada, equilibrada y respetuosa con el resto de animales. Es una decisión loable. Por ello, lamentamos la imagen que en el día de ayer han dado diversos medios de comunicación sobre el veganismo, y animamos a reflexionar sobre las múltiples ventajas que ofrece una dieta libre de productos de origen animal.
PACMA pide incluir la alimentación vegetariana en la Ley de Seguridad Alimentaria











Comentarios
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Cualquier persona que se proponga tener un hijo debe informarse antes sobre alimentación infantil, sean omnívoro o vegano. Si uno es vagano con que hagas dos o tres cosas bien no hay ningún problema. Vamos que hay cientos de libros sobre nutrición infantil vegana y si me apuras una red de médicos veganos que pueden aconsejar. Esto existe en todos los países desarrollados.
En este puto país clericoide y ultravaticano, hay que acabar hablando del aborto por cojones y no hay forma de que la gente salga de su formateo religioso y comprenda ideas libertarias.
El ser humano tiene derecho a la libre utilización de su propio cuerpo, incluyendo lo que haya dentro del mismo.
De piel para adentro somos soberanos absolutos y a partir de ahí comienza nuestra exclusiva jurisdicción (Escohotado). La prueba está en que si yo me suicido el Estado es incapaz de sancionarme y a ver como me sanciona, si ahora yo me araño en la cara. Pero hay que hacerse responsable de lo que hagamos con nuestro cuerpo y no pasar el "problema" a los demás, para que lo paguemos entre todos, como si fuera una calamidad pública. Si has tenido un "fallo" gestionando tu coño, haces lo que quieras en tu útero, pero te lo pagas de tu bolsillo.
Para un vegano, la Ley solo debería prohibir la interrupción voluntaria del embarazo (fuera de los casos de peligro para la vida de la madre, riesgo para su salud y violación), a partir del momento en que se determine científicamente que hay sintiencia en el feto, pues entonces habría un interés en no sufrir, comparable al que pueda haber en un animal ya nacido.
Reitero mis disculpas si te he malinterpretado.
También respeto al máximo la libertad de expresión, pero mucha gente española se cree que tal cosa significa que tiene derecho a decir mentiras y a emitir opiniones injustas, sin que nadie conteste (como decir que yo no respeto a las madres que pierden hijos o a los dueños de perros envenenados).
No señores: el que diga una barbaridad, no tiene derecho al respeto de su barbaridad y se expone a que sea públicamente desenmascarada. Quien, por ejemplo, se meta con los inmigrantes, tan solo por ser inmigrantes, podrá ver tachada su conducta como racista. El animalismo bien entendido también es un humanismo y comprende, como es lógico, la defensa de los seres humanos.
En resumen, se puede decir lo que te hace sufrir o sentir dolor sin menospreciar los sentimientos de los demás. Comprendo que tus ataques van dirigidos a quienes hablan de comeduras de coco, pero sigo pensando que no es necesario atacar a los demás.