
Esta dotación económica se aprueba después de que la Comisión Europea realizara una auditoría en la que se detectaron algunas irregularidades, que la nueva normativa obliga a corregir.
Los animales viven y mueren en condiciones lamentables y son para la industria carnica meros recursos economicos. Las leyes actuales enmascaran la terrible realidad que subyace tras el mundo del comercio sobre la vida y muerte de los animales.
Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO): “El sector ganadero genera más gases de efecto invernadero –el 18 por ciento, medidos en su equivalente en dióxido de carbono (CO2)- que el sector del transporte. También es una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos”.
Jeremy Rifkin, presidente de la Fundación de Tendencias Económicas explicó en una entrevista el drama de la deforestación que se está produciendo en la selva amazónica para introducir cultivos de soja y cómo esa soja acaba siendo exportada para la alimentación de ganado.
Atendiendo a estos datos, las subvenciones deberían ir destinadas a la agricultura sostenible y, en todo caso, debería fomentarse desde las administraciones la reducción del consumo de carne en todo el mundo. “Es lamentable que un negocio carente de ética y absolutamente perjudicial para el medio ambiente reciba subvenciones públicas”, sentencia Silvia Barquero, portavoz del partido Animalista.
“Más de 800 millones de animales mueren cada año en España en los mataderos para satisfacer la creciente demanda de productos de origen animal. Por ello, animamos a la reflexión sobre la posibilidad de no ser parte de la matanza de animales para consumo humano, de la que podemos hacer uso cada uno de nosotros eligiendo no comer productos de origen animal”, comenta Silvia Barquero, portavoz del Partido Animalista.


























Comentarios
Escribe un comentario :