
Como ofrenda, los jinetes obligan a sus caballos a adentrarse en el mar, aunque los animales se resisten y atacados por el pánico y el estrés de la situación tratan de evitarlo.
Los animales son azuzados y empujados para lograr que se metan en el agua contra su voluntad. “Generalmente los animales tienen miedo al agua. Obligarles, forzarles y empujarles para que se metan en el mar asustados es una forma de maltrato”, comenta Laura Duarte, portavoz del Partido Animalista.
A esta tradición injustificable se une la terrible y salvaje festividad de San Antón, de la que nos hacíamos eco hace unos días, y en la que cientos de caballos eran obligados a saltar sobre el fuego, sufriendo terribles quemaduras, en la localidad abulense de San Bartolomé de Pinares.
“La sociedad quizá es ajena al abuso que se hace de los caballos en distintos ámbitos y tradiciones de nuestro país. Por ejemplo, la hípica tiene una imagen cuidada, prestigiosa, refinada y de cierto ‘postín’. Sin embargo, esconde una realidad terrible que la sociedad no conoce. Un ejemplo lo mostramos la semana pasada, cuando un caballo falleció extasiado tras una carrera en VilaSeca (Tarragona)”.
No debemos olvidarnos de los miles de caballos que mueren cada año en las plazas de toros, desangrados y destripados por heridas terribles.
Por todo lo anterior, desde el Partido Animalista contemplamos en nuestro programa electoral “la retirada de cualquier tipo de subvención a los hipódromos, a los canódromos, así como a la Real Federación Hípica Española y a la Real Federación Española de Polo. Promoveremos otras alternativas éticas de ocio” y exigiremos la abolición de cualquier festejo en el que sean utilizados animales.


























Comentarios
Escribe un comentario :
cuando dejaremos de ser verdugos de unos seres NO merecen el trato que les damos?